Estamos en el comienzo de una revolución industrial que está cambiando fundamentalmente nuestra manera de vivir, trabajar y relacionarnos.

Las revoluciones industriales anteriores liberaron a la humanidad del poder animal, hicieron posible la producción en masa y trajeron capacidades digitales a millones de personas.

Sin embargo, esta cuarta revolución industrial trata del cambio y el avance de la tecnología, en la cual no cambia lo que hacemos sino lo que somos.

 

La cuarta revolución

La inteligencia artificial ya está a nuestro alrededor: desde superordenadores, drones y asistentes virtuales hasta la impresión 3D, secuenciación de ADN, termostatos inteligentes, sensores portátiles y microchips más pequeños que un grano de arena. Pero esto es solo el principio.

Como la tecnología avanza cada vez más rápido, modificará fundamentalmente la forma en la que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. Este cambio es sinónimo de innovación, donde los más favorecidos de esta evolución serán las personas que sean capaces de innovar y adaptarse.

Según el profesor Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial, tenemos que intentar formar juntos un futuro que funcione para todos, poniendo a las personas en primer lugar, potenciándolas y recordándonos constantemente que todas estas nuevas tecnologías son, antes que nada, herramientas hechas por personas para las personas.

¿Están listas las organizaciones para adaptarse a este cambio que sucede a velocidad de la luz? Las empresas necesitan estar preparadas para adaptarse más rápido que antes.

Aquí os dejamos el vídeo completo del Foro Económico Mundial, que resume en unos minutos, las características de la cuarta revolución industrial.