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Asistí a un congreso (AECTA) en el que se ofrecieron unas interesantes charlas, entre ellas una de Ignacio Bernabé de la que tomé algunas notas que me ayudaron a reflexionar y ordenar cosas y que quiero compartir en este post.

La hipótesis principal es que, con la velocidad de cambio actual (algo que podemos dar por descontado), es la actitud la competencia principal de las personas.

Veamos: Bernabé plantea que hoy las personas, en el mundo profesional al menos, necesitan (ver esquema) 3 cosas básicas: VISION, CRITERIO, PASION.

Se requiere una visión más fresca, más transparente y más humanista acerca de hacia dónde queremos ir (como personas, pero también como empresas).

Se necesita criterio, que no es otra cosa que un conjunto de métodos de decisión y herramientas de trabajo actualizadas, para poder pasar a la acción.

Y se necesita pasión, creer en lo que haces, porque se contagian las emociones, no las ideas. Las ideas se explican pero las emociones podríamos decir que se inoculan.

notas aecta

Es la actitud estúpido

Hoy son importantes por supuesto los hechos, las circunstancias que nos rodean (que ayudan a generar la visión), también, claro, los conocimientos y habilidades (van formando el criterio), pero son las actitudes las que permiten el cambio en las personas y por tanto en las empresas.

Sin la actitud adecuada no conseguimos cambiar, en el grado adecuado, a la velocidad necesaria, y sin el cambio no nos adaptamos al entorno y por lo tanto morimos (empresarialmente)

¿Qué es lo que cambia las actitudes? La pasión.

¿Y qué dirige la pasión? ¿Cuál es su motor? El corazón: la razón nos permite comprender, pero el corazón es el que impulsa a la acción. En este caso a cambiar actitudes.

Y esto me lleva a pensar en el eslogan de nuestra consultoría que estrenamos hace poco tiempo: «Transformando empresas. Mejorando vidas». La verdad que parece de la mismísima Philips, pero realmente lo creemos y lo compartimos así que adelante con él;))

Siguiendo la proposición del eslogan, para mejorar las vidas de la gente, tenemos que lograr transformar sus empresas. Para ello, sobre todo, habrá que cambiar las actitudes en la dirección adecuada.

Y para cambiar actitudes necesitamos estar impulsados por la pasión, poner todo el corazón en lo que hacemos. Vaya, que nos tiene que gustar/convencer de verdad. Y añadiría, con una honestidad a flor de piel: ponemos el corazón y nos lo creemos. O precisamente porque ponemos todo el corazón nos lo creemos. No sé. Algo así.