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Uno de mis vicios confesables es la lectura. Por eso, me compro regularmente libros, seguramente muchos más de los que puedo leer aunque eso es algo que no creo que vuelva a reconocer;)

Para mí supone un placer abrir un libro y hojearlo, a sabiendas de que es muy probable que contenga algo bueno – es cierto que no suelo comprar libros a ciegas sin saber de qué van.

Ayer mismo, abrí uno que no esta entre los que estoy leyendo en este momento, que están repartidos en casi todas las mesas o mesitas que hay por mi casa, desde el dormitorio hasta el salón.

Se llama El Manual de las Startups de David Kidder y recoge las ideas y prácticas esenciales de más de 40 emprendedores de muchísimo éxito (Paypal, TED, Linkedin, AOL…) para crear empresas ganadoras y con un fuerte potencial de crecimiento.

Tras un prescindible prólogo de Reid Hoffman, fundador de Linkedin, me encontré con la mejor introducción – no me suelen gustar -, la que más me ha enganchado en los últimos tiempos.

Seguramente porque no es una introducción al uso sino un extracto, una síntesis máxima del resto del libro: clarísima y al grano.

Un resumen que suscribo, sorprendentemente, al 100%. Es sorprendente porque la mayoría de las recomendaciones las intento poner en práctica en mi trabajo con clientes, no necesariamente startups, ¡¡todos los días!!

Y es que cuando una empresa tiene que reinventarse, volver a hacerse competitiva en su industria, que probablemente ha cambiado mucho en muy poco tiempo, tiene que hacer muchas cosas que haría una startup que empezase en este momento.

 

Los mejores consejos para una startup

Aquí tienes los 5 consejos compartidos por los mayores triunfadores empresariales de los últimos años.

 

1. Conócete a ti mismo

Sí, averiguar en qué eres bueno, cuáles son tus puntos fuertes (tu motor). Y reconocer qué es lo que te gusta de verdad (la gasolina, la pasión, lo que te ayudará a llegar lejos). Este asunto lo tratábamos con más detalle en un post anterior.

La competencia es demasiado dura en casi todos los sectores como para no partir desde el inicio con ventajas clarísimas en capacidades y pasión.

Es el mensaje principal al que nos exhorta Lizzy Velasquez, la mujer más fea/bella del mundo, en su conmovedor vídeo en TED: «defínete a ti mismo y no dejes que los demás lo hagan por tí»

 

2. Céntrate sin piedad en tus ideas más grandes

Los grandes emprendedores tienen muy abiertos los ojos y las orejas a las principales tendencias, a lo que está pasando a su alrededor.

Cuando identifican una posible oportunidad, se concentran en la Gran Idea.

Se enfocan y no se distraen, algo que como dice David, es uno de los actos más difíciles y que requieren más coraje en la vida del emprendedor: qué elegimos hacer y qué no.

Porque el exceso de opciones «diluye la atención, los recursos, el foco y la disciplina necesarios…» para triunfar en el mercado.

 

3. Fabrica analgésicos, no vitaminas

Debes centrarte en oportunidades que resuelvan problemas reales de los clientes. Sus angustias, insatisfacciones.

Y evitar dedicarte a mejorar cosas que ya tienen más o menos solucionadas, que no representan un dolor o un problema para ellos.

Los analgésicos que eliminan el dolor son necesarios. Las vitaminas que mejoran nuestro estado son «sólo» optativas.

Esto me lleva a recomendar de nuevo una de las herramientas que más suelo utilizar para encontrar oportunidades de innovación centradas en problemas o insatisfacciones del público objetivo: el mapa de utilidad (ver diapo 125 en esta presentación)

 

4. Sé diez veces mejor

No una ni tres veces: diez.

No puedes ser solo un poco mejor, porque no será suficiente. Te borrarán del mapa. Tienen más experiencia, más dinero, más clientes que tú.

Tu propuesta a los clientes tiene que ser claramente, muy claramente, superior a la de tus competidores. Deberás centrarte en tu punto fuerte para lograr hacer algo novedoso. Y con ello superarles.

Y no solo debes serlo respecto a tus competidores del entorno, sino muy probablemente tendrás que afrontar el ser 10 veces mejor que cualquier competidor en tu negocio de cualquier parte del mundo. Ya sabes, el mercado es hoy prácticamente global, tanto para tener clientes como competidores.

Ten en cuenta que va a ser mucho más difícil de lo que piensas en este momento: pero seguro que merecerá la pena, si haces lo que te gusta.

 

5. Sé monopolista

Busca el monopolio, no el que se logra mediante legislaciones favoritistas (eléctrico, telefónico, energético, etc), sino el que se consigue mediante nuevas ideas innovadoras que rompen el mercado, que lo rediseñan para siempre.

Hay que perseguir la creación de empresas que dominen su mercado, al menos, hasta que los competidores se pongan a la altura, aunque eso puede tardar años: pienso en IKEA, Zara, Cirque du Soleil, Lego, Apple…

Al menos, inténtalo: si no llegas a aterrizar en la luna, caerás cerca;)

 

Serás innovador

Solo insistiría más en una cosa, aunque implícitamente se deduce en varios de los puntos anteriores: intenta ser y hacer siempre algo innovador, porque si no, saldrás rebotado del mercado.

Porque los competidores existentes son fuertes, son unos supervivientes que tienen los colmillos muy afilados y, en la forma tradicional de hacer las cosas, se las saben todas: son, por lo tanto, imbatibles.

Necesitas, para ello, cuestionar «su» forma de hacer las cosas y demostrar que tienes algo que es claramente superior, si no para todos, al menos para algunos clientes de la industria.

Al final, todo esto puede ser más importante de lo que parece porque, como dice el bloguero y emprendedor Chris Dixon, «crear una startup será como tener una vivienda en propiedad» en este siglo. Ese es el nuevo sueño americano…y del resto del mundo.