2 minutos

El futuro probablemente pasa por una creciente polarización empresarial en los diferentes sectores: mantener una empresa con un tamaño reducido pero muy rentable o convertirse en uno de los líderes del sector. Las empresas en una posición intermedia lo tienen muy complicado.

La opción “pequeña empresa” implica ser muy buena en un ámbito específico y trabajarlo prácticamente de forma exclusiva: este ámbito puede ser un nicho de mercado global (por ejemplo la que hace las mejores baldosas cerámicas para exteriores en todo el mundo) o bien una zona geográfica limitada, ofreciendo a los clientes en ella un servicio muy superior al de los competidores globales: estos no podrán con nosotros en el servicio de proximidad, que es una combinación de talento + adaptación + cercanía (física y cultural)

La opción “gran empresa” pasa por crear grandes empresas, tanto mediante crecimiento orgánico como mediante fusiones y adquisiciones. En estas habrá que conseguir mantener unas relaciones corporativas adecuadas entre los diferentes propietarios que antes eran “jefes” exclusivos y ahora verán compartida esa responsabilidad.

Evitar estar en el medio – polarización empresarial

Estas grandes empresas serán competidores globales (en todos los mercados relevantes) con dos posibilidades genéricas de actuación.

La primera, diferenciarse en la parte alta del mercado por el diseño y calidad de una gama amplia de producto y con una marca entre las primeras del mundo bien posicionada entre los consumidores de los distintos mercados (¿entre las 3-4 primeras?)

La segunda, desarrollar una estrategia de costes muy bajos, con unos precios finales muy asequibles y una calidad suficiente para el mercado, donde no importa tanto la marca de cara al consumidor final aunque sí respecto a los socios empresariales con los que se colabora (distribuidores, prescriptores, proveedores, etc). Este caso supone disponer de instalaciones productivas en aquellas zonas geográficas en las que mejor podamos optimizar los costes.

Hay muchas y grandes oportunidades ahí fuera para quien sepa verlas y tenga el coraje de hacer algo para aprovecharlas. Esto probablemente va a significar cambiar bastantes de las cosas que veníamos haciendo hasta ahora. En algunas nos vamos a equivocar pero en otras acertaremos: es necesario jugar y apostar por un determinado modelo futuro de empresa y de negocio.

En mercados muy competitivos, con un claro exceso de oferta sobre la demanda no podemos pretender ser “todo” para todos porque en ese caso seremos “nada” para todos. Es el riesgo de quedarse en la posición intermedia.

polarización empresarial