Poner la innovación en horas libres del personal, además de ser explotador y de mal gusto, es una ordinariez que diría un CEO bastante gracioso y clasista con el que trabajé hace tiempo. Envía a la organización un mensaje muy negativo: la innovación es algo superfluo, secundario, prescindible… Un nice-to-have (algo bueno que tener, pero no esencial), pero que no nos va a cambiar la vida.

Lamentablemente, esto es lo que pasa en muchas empresas: los CEOs y altos directivos se llenan la boca con la palabra innovación, pero luego no practican lo que dicen, con hechos y actos concretos y contundentes (they don’t walk the talk, no predican con el ejemplo).

Lo mismo sucede, cuando no dicen nada, cuando se ponen de perfil. No dicen que haya que hacerlo fuera de horario laboral, pero tampoco te dicen cuándo hacerlo ni mucho menos qué tareas de tu día a día vas a dejar de hacer para poder dedicarte a innovar.

A veces, incluso van a poner objetivos sobre ello, pero luego no te van a dar los recursos: el tiempo, el dinero, las personas… de eso, casi mejor hablamos otro día.

No sé qué piensas tú, pero para mí esto se llama hacerse trampas al solitario de la manera más rastrera.

 

Algo que hay que hacer

 

Si verdaderamente creemos en la innovación, algo debemos incluir en nuestros procesos diarios para que esto no se convierta en un deseo inalcanzable.

La agenda del CEO y de la alta dirección (y la cuenta de resultados de la empresa) deben mostrar la importancia que realmente tiene la innovación en la empresa: si no hay dedicación de “su tiempo” (ni de dinero fresco), no hay voluntad real de innovar.

Y la gente, que no es tonta, se da cuenta, aunque a veces se les quiere engañar como a niños de primaria.

Y no, no sirven solo los reconocimientos y los premios. Eso, además.

Vamos a ver unas cuantas propuestas concretas para conseguir dar tiempo real a la innovación. Si usted realmente quiere innovar, va a tener que llevar a cabo unas cuantas cosas de las que le proponemos.

 

  1. Priorice la innovación

 

Defina métricas para medir el progreso y éxito de la innovación y establezca objetivos claros de innovación, alineados con la estrategia de su empresa. Objetivos para TODA la organización.

Comunique, desde lo más alto de la organización, la importancia de la innovación para el éxito a largo plazo de la empresa. Y no lo haga una vez al año. Hágalo constantemente.

Eduque a sus empleados acerca de la importancia de la innovación y de la necesidad de proteger el tiempo dedicado a ella.

 

  1. Asigne recursos

 

Proporcione un presupuesto específico para dedicarlo a la innovación: horas de todos los empleados y euros que dedicar a las ideas y proyectos más prometedores.

Destine personal específico para liderar los proyectos de innovación, liberándolos de responsabilidades operativas del día a día, si no del 100%, de buena parte de ellas.

Proporcione espacios físicos y facilite el acceso a herramientas para trabajar la creatividad: plataformas de aportación de ideas, softwares como Miro, Lucidchart, etc; o a herramientas para gestionar los proyectos de innovación: software como Asana o Trello…

 

  1. Ponga en marcha un proceso eficiente de innovación

 

Defina unas etapas claras para el proceso, desde los problemas o retos que hay que resolver de forma innovadora, a la generación de ideas, hasta la implementación de las mejores (nosotros utilizamos la Innovación Pragmática)

Establezca roles y responsabilidades claras en las distintas etapas del proceso, y también plazos y fechas límite para cada etapa.

Adopte metodologías ágiles para optimizar el trabajo en los proyectos de innovación, consiguiendo minimizar el desperdicio de tiempo y recursos.

Este proceso debe evitar las reuniones innecesarias y asegurar que las que se realicen sean relevantes para la innovación.

Pero sea flexible: adapte siempre el proceso a las necesidades y capacidades específicas de su empresa.

 

  1. Capacite a los empleados

 

Ofrezca formación en técnicas de creatividad, pensamiento crítico, resolución de problemas, gestión del tiempo, participación en equipos de alto rendimiento, metodologías ágiles de gestión de proyectos de innovación…

Ofrezca información sobre las últimas tendencias en innovación, en su sector y en otros sectores avanzados. Invite a expertos o a innovadores de éxito de otros sectores a hablar a sus empleados.

Establezca un programa de mentoring donde los empleados más experimentados puedan asesorar y ayudar a los empleados con menos experiencia en la innovación.

 

  1. Cree una cultura favorable

 

Fomente una cultura que valore la innovación y anime la experimentación y el aprendizaje a partir de los errores. Cree un entorno en el que lo empleados se sientan cómodos para compartir ideas y correr riesgos.

Establezca prácticas concretas y específicas que puedan ser adoptadas por la mayoría de las personas de la organización, para que se establezca un ambiente de apoyo a la innovación (en nuestra guía Cómo extender la cultura de innovación en tu empresa encontrará una amplia relación de iniciativas)

 

  1. Incentive y reconozca la innovación

 

Reconozca y premie a los empleados que participen en proyectos o actividades de innovación (comités de innovación, talleres de creatividad, etc.) para que esto les motive a dedicar tiempo y esfuerzo a estas iniciativas.

Se trata de compensar la participación activa, la dedicación de tiempo a algo diferente a lo habitual (salir de la zona de confort), el asumir riesgos y la posibilidad de equivocarse.

Reconozca especialmente a los jefes que más respeten y protejan el tiempo destinado a la innovación de sus empleados.

Los premios pueden ser económicos o también un sistema de “puntos de innovación” en el que los empleados pueden ganar puntos por participar en actividades y proyectos de innovación que luego pueden canjear por beneficios como tiempo libre, formación o acceso a recursos.

Por ejemplo, 1 punto por cada hora dedicada a la formación en innovación, 2 puntos por cada hora dedicada a actividad o proyecto de innovación, 30 puntos por cada proyecto implementado con éxito.

Celebre de forma regular los éxitos conseguidos por la innovación. Comparta historias de éxito (y nombre de forma destacada a los protagonistas) acerca de cómo la innovación ha beneficiado a su empresa. Cree un hall of fame con los mejores proyectos de innovación y sus protagonistas.

 

  1. Proteja el tiempo de innovación

 

Reserve tiempo en las agendas de sus empleados para que puedan trabajar en proyectos de innovación (¿80/20? 80% tiempo al día a día, 20% al mañana, a la innovación; en este webinar explicamos por qué es razonable ese porcentaje).

Por ejemplo, haga que sus empleados reserven un mínimo de 4 horas semanales para trabajar en proyectos o actividades de innovación. Puede establecer, por ejemplo, un periodo específico de “no molestar” durante 4 horas los viernes por la tarde, o 2 horas a primera hora del viernes y 2 horas después de comer.

Recurra al uso de calendarios compartidos donde todos los empleados puedan ver el tiempo disponible de los demás y qué tiempo está reservado a la innovación, utilizando un color o etiquetas específicas que sirvan para identificar fácilmente el tiempo dedicado a aquella.

Haga que se silencien las notificaciones de móviles, correo electrónico y redes sociales durante las horas dedicadas a la innovación. También puede crear un espacio físico libre de interrupciones para hacer sesiones de brainstorming o trabajar en proyectos de innovación, con todos los equipamientos necesarios: acceso a internet, pizarras blancas, pantallas, material de papelería (post-its, rotuladores, etc)…

Ofrezca “días de innovación”, un día al mes (por ejemplo, el primer viernes de cada mes será el “Día de la innovación”) o al trimestre, en el que todos los empleados se concentren en trabajar en proyectos de innovación (aproveche esos días para hacer actividades de team building)

Establezca políticas que protejan el tiempo de la innovación de las interrupciones del día a día, que no dude van a aparecer:

Por ejemplo, en la IBM dorada de los años 70-80s había una política que por sí sola demostraba la importancia que se le daba a la formación de sus empleados: cuando la asistencia de una persona a una formación ya estaba programada, únicamente podía autorizar su exención el presidente de la compañía, aunque hubiera que ir a firmar un contrato con el Banco Santander. Eso dice mucho, si no todo. Y no eran pocas las horas anuales que allí destinaban a la formación.

Sea específico sobre qué se entiende por “tiempo de innovación”: describa con claridad qué tareas se pueden realizar durante el tiempo de innovación (sesiones de creatividad, trabajo en proyectos, comités de innovación…). Y establezca reglas “duras” para interrumpir el tiempo de innovación, como vimos antes que hacía IBM.

Haga seguimiento: registre el tiempo que cada empleado dedica a la innovación. Analice el uso del tiempo para identificar áreas de mejora. Ofrezca feedback constructivo a los empleados sobre el uso que hacen de su tiempo de innovación.

 

  1. Involucre a clientes y proveedores

 

Consiga que otros también dediquen parte de su tiempo a la innovación de la empresa. ¡¡Pero no permita que lo hagan solo ellos!!

Me he fijado que muchas veces sucede lo que podríamos denominar la “estafa de la innovación abierta”: para evitar dedicar recursos internos a la innovación, haciendo que la gente se separe de las tareas del día a día, y también para evitar el riesgo reputacional, muchas empresas – normalmente grandes – recurren a una permanente monitorización del mercado para identificar a pequeñas empresas (muchas veces startups) con tecnologías o productos innovadores que les pueden interesar.

Buscan hacerse con una participación o las compran directamente y así resuelven de un plumazo el engorro de eso de tener que innovar internamente. Luego dicen que ellos hacen open innovation, innovación abierta.

Amigo, eso se llama comprar innovación, nada de innovar. Y es por cierto lo que ha hecho ampliamente Google desde hace bastante tiempo, más que verdaderamente dedicarse a innovar: YouTube (2006), DoubleClick (2008), Motorola (2012), Waze (2013), Nest Labs (2014), HTC Smartphones (2017), Fitbit (2019) …

 

Tenga paciencia, la innovación lleva su tiempo. Y (aunque parezca repetición no lo es) hay que proporcionarle tiempo de calidad para que fructifique. Cuando empiece a generar resultados, querido amigo, le sorprenderá mucho más de lo que haya podido imaginar.

Para que este post le resulte más práctico y útil, le he preparado un sencillo test para que vea hasta qué punto facilita usted la dedicación de tiempo a la innovación, ya sea CEO, alto directivo o empleado.

No se haga trampas al solitario, sea sincero, por favor, no tiene por qué enseñárselo a nadie.

 

Un pequeño test para la acción

 

1a. Afirmo frecuentemente que nuestra empresa es innovadora (CEO y altos directivos)

1b. Escucho frecuentemente que nuestra empresa es innovadora (resto empleados)

0-nunca

10-siempre, en todo momento

 

 

2a. Priorizo la innovación (CEO y altos directivos)

2b. Abogo en todo momento ante mis superiores que hay que priorizar la innovación (resto empleados)

0-nunca

10-siempre, en todo momento

 

 

  1. Asigno recursos suficientes: tiempo, dinero, personas (si está en mi mano y dependen de mí)

0-nunca

10-siempre, en todo momento

 

 

4a. Hemos puesto en marcha un proceso de innovación que funciona (CEO y altos directivos)

4b. Apoyo con mi máximo esfuerzo la ejecución del proceso de innovación, si existe (todos)

0-nunca

10-siempre, en todo momento

 

 

5a. Facilito la capacitación de mis empleados (CEO y altos directivos)

5b. Participo siempre que puedo en las capacitaciones relacionadas con la innovación (todos)

0-nunca

10-siempre, en todo momento

 

 

  1. Contribuyo a crear una cultura favorable a la innovación (todos)

0-nunca

10-siempre, en todo momento

 

 

  1. Incentivo y reconozco la innovación (CEO y altos directivos)

0-nunca

10-siempre, en todo momento

 

 

8a. Protejo el tiempo de la innovación (CEO y altos directivos)

8b. Aprovecho al máximo el tiempo de la innovación (todos)

0-nunca

10-siempre, en todo momento

 

 

9. Hago lo posible para que otros participen (clientes, proveedores y socios, pero no solo ellos) (CEO y altos directivos)

0-nunca

10-siempre, en todo momento

 

 

10. Tengo paciencia con los resultados de la innovación (todos)

0-nunca

10-siempre, en todo momento

 

 

 

 

Vea cuánto cumple. Observe si hay incongruencias entre la respuesta a la primera pregunta y el resto.

Donde tenga menores puntuaciones pregúntese por qué 5 veces (a cada respuesta, un nuevo por qué, así hasta 5 veces para llegar a la verdadera causa) y, a partir de la última respuesta, plantee 3 acciones correctoras que pueda iniciar mañana mismo.

Y llévelas a cabo. No deje que le vean como alguien explotador o que se pone de perfil en algo tan importante para su empresa como es la innovación, según dice, casi seguro, la página principal de su web corporativa.

 

#Estrategia